Cómo almacenar el pienso para que no se estropee
FOTO · I-03Sacos apilados sobre palé en almacén ventilado
El pienso bien fabricado se puede estropear en el almacén en cuestión de semanas. Y cuando pasa, el gasto es doble: el producto perdido y el efecto sobre los animales que se lo comen antes de que nadie se dé cuenta.
La buena noticia es que casi todos los problemas vienen de las mismas cuatro cosas.
1. La humedad, siempre la humedad
Es el enemigo principal. Un grano o un pienso que coge humedad se apelmaza, pierde calidad y se convierte en terreno fértil para hongos. Y los hongos no sólo estropean el producto: algunos producen micotoxinas, que es un problema mayor.
Las tres fuentes de humedad más frecuentes en un almacén son las goteras, el suelo y la condensación. La tercera es la más traicionera, porque no se ve: cuando entra aire caliente y húmedo en un local frío, el agua condensa sobre el producto sin que haya llovido dentro.
- Palés siempre, nunca sacos directamente sobre el suelo.
- Separación de la pared: la pared exterior transpira y suda.
- Ventilación real, no un ventanuco tapado por los sacos.
- Revisar la cubierta antes del invierno, no después de la primera tormenta.
2. La temperatura y el sol
El calor acelera todo lo malo: enrancia las grasas, degrada vitaminas y favorece a los insectos. Un almacén a la sombra y ventilado conserva mucho mejor que uno con el tejado al sol, aunque los dos estén igual de secos.
Los sacos que dan directamente al sol a través de una puerta abierta son los primeros que se estropean.
3. Roedores, pájaros e insectos
Lo que se comen es lo de menos. El problema es lo que dejan: excrementos, orina y contaminación en producto que va a comerse un animal. Un saco roído no se tira sólo por el agujero.
- Sacos cerrados y ordenados, sin restos por el suelo.
- Barrer el grano derramado: es lo que atrae a todo lo demás.
- Control de plagas periódico, no cuando ya se ven.
4. No rotar el producto
El error más silencioso. Se descarga lo nuevo delante, se coge de delante, y al fondo del almacén queda un palé que lleva meses. Lo primero que entra debe ser lo primero que sale, siempre. Colocar la partida nueva detrás cuesta cinco minutos y evita el problema entero.
Y conviene anotar la fecha de cada entrada. En un cuaderno vale.
Cómo saber si el pienso está en mal estado
| Señal | Qué suele significar |
|---|---|
| Olor a cerrado o a moho | Humedad y crecimiento de hongos. No usar. |
| Apelmazado, en bloques | Ha cogido humedad. Revisar el resto del palé. |
| Puntos blancos, verdes o negros | Hongos visibles. Retirar. |
| Calor en el interior del saco | Fermentación en marcha. Mala señal. |
| Los animales lo rechazan | Suelen detectarlo antes que nosotros. Hacer caso. |
Ante la duda
Si un lote huele raro o está apelmazado, no lo mezcléis con producto bueno para «aprovecharlo». Es la forma más rápida de estropear también el bueno. Llamadnos y lo vemos.
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